Daniel González ha sido reelegido presidente de la Cámara de Comercio de Avilés para un segundo mandato de cuatro años. Hace apenas una semana presentó en sociedad la nueva etapa, que abre unos retos y unas prioridades para la comarca y para toda Asturias, que desgrana en una entrevista en COPE Avilés. Y que van desde la industria y las infraestructuras hasta el aumento del absentismo laboral.
¿Cómo afronta este nuevo mandato?
«El futuro de la Cámara pasa por reforzar nuestra capacidad de presentación e interlocución. Tenemos que modernizar nuestros propios servicios y fortalecer nuestra presencia institucional para seguir siendo una organización cercana, útil y comprometida con los intereses de las empresas que tenemos la responsabilidad de defender».
¿Qué capacidad tienen las comisiones con las que cuenta la Cámara de Avilés?
«Son cuatro las comisiones de trabajo y van a seguir funcionando como hasta ahora la de Formación y la de Desarrollo y Promoción Económica. Como novedades, vamos a darle mucho peso a la comisión de Industria y creamos también la de Infraestructuras. Trasladaremos nuestras propuestas sin condicionantes de ningún tipo y con libertad de opinión».
¿Cuáles son los principales retos para los próximos años?
«Se puede resumir en que continúen los procesos de descarbonización de la industria. En la comarca tenemos fortalezas como un ecosistema industrial y de innovación, buenas comunicaciones y una situación geográfica que nos convierte en un polo logístico. También intangibles como la seguridad, la gastronomía, la cultura o el clima. Sin embargo, nos enfrentamos a problemas que son comunes a Asturias o a España. Debilidades como la burocracia, la falta de mano de obra cualificada y una fiscalidad que compromete nuestra competitividad. Y una reclamación clave es la mejora de las inversiones en infraestructuras de transporte y eléctricas, empezando por el desarrollo del anillo eléctrico».
¿Confía el presidente de la Cámara en que estos próximos cuatro años se puedan ver avances en el anillo eléctrico y en la electrificación de la acería de Arcelor?
«Tendemos a ver el vaso medio lleno. Van parejos un proyecto y otro. Sin anillo eléctrico no pueden desarrollarse procesos de descarbonización o nuevas inversiones como el propio horno eléctrico para Avilés. Primero hay que preparar las infraestructuras. Las empresas necesitan capacidad de suministro eléctrico y un precio estable y competitivo, pues no es ningún secreto que hay industrias que no han podido crecer debido a una falta de capacidad eléctrica».
En Avilés de momento se mira desde la distancia el despliegue del sector de la defensa en Asturias…
«Escribano está desarrollando proyectos desde La Curtidora, es una primera toma de contacto. No descarto que la propia Escribano, Indra o cualquier otra pueda invertir en un futuro en Avilés. El ecosistema industrial sobre todo de la industria del metal en la comarca es muy atractivo. Y tener una fábrica a pie de puerto, conectada por carretera, tren y aeropuerto es algo que tenemos que poner en valor. Tenemos que exigir que se favorezca la llegada de nuevos proyectos industriales».
El absentismo laboral, ¿Cómo se debe abordar?
«Tenemos que hacernos la pregunta de qué es lo que está pasando. Lo que más preocupa es que la tendencia es ascendente y las tasas duplican los datos que había antes de la pandemia. No es normal que la tasa de absentismo en Asturias sea el doble que en Europa ni que esto tenga un coste de 17.000 millones de euros al año para las empresas. No es normal que la salud se entienda que es peor que la del resto de europeos. Hay que reflexionar sobre lo que está pasando. Se han propuesto medidas, unas se escuchan y otras no, pero algo hay que hacer. Hay que poner en manifiesto la diferencia de absentismo entre autónomos y trabajadores».
¿Qué propuestas concretas se pueden manejar para atajarlo?
«Hay que ser valientes y responsables. Tenemos que valorar qué parte del coste tienen que pagar las empresas, porqué las pruebas médicas se alargan meses y cómo pueden las mutuas acortar las bajas. Y también hay que valorar qué consecuencias tiene que algunos profesionales sanitarios puedan cometer algunas bajas dudosas. Hay que incrementar la inspección médica, no solo a quien tiene la baja, sino también a quien la emite».
¿Cuál es su reflexión final para este mandato?
«Es momento de dejar de hacer diagnósticos y tomar decisiones. Lamentablemente, la precampaña electoral va a tensarlo todo y dilatar las decisiones. Creemos que es tiempo de transformar proyectos en realidades, acelerar inversiones y simplificar los procedimientos para dar a nuestras empresas respuestas ágiles y eficaces».
Fuente: COPE
